Puede que suene radical pero esque si digo acoso me quedaré incríblemente corta. Además lo que he vivido hoy al salir de clase no tiene otro nombre, por lo que hoy, víctima secundaria como soy, voy a dejar de lado la objetividad ya que quiero transmitir cómo me he sentido.
Sé que hay gente que cuando considera que han pisoteado su dignidad y orgullo se cree que es la prota de una peli e intenta que todo el mundo sea testigo de lo-que-es-capaz-de-hacer; pero también suele ocurrir que ese tipo de personas tiene una dignidad y un orgullo muy pisoteables. Cualquier estupidez que les digas es motivo suficiente para intentar acojonarte cuando, según pienso yo (ya he avisado de que voy a ser muy subjetiva), dándole importancia a lo que no la tiene nunca llegarás a ser feliz.
El caso esque hoy al salir del colegio me he encontrado en la puerta a las matonas del colegio, con sus respectivos novios (que a su vez venían con sus respectivas motos) y unos cuántos mirones morbosos sedientos de un acto de violencia que les dé que hablar con los amigos el próximo sábado noche.
Toda la mafia escolar reunida apoyada contra los coches aparcados esperando a que una de mis mejores amigas apareciese por la puerta para demostrarle a ella y a todo el que se preste lo-que-son-capaces-de-hacer. ¿Y todo ésto por qué? Porque se chivó de una tontería que la matona número uno hizo que ellos dicen que no hizo y que yo de digo que de la que no se chivó que para eso yo estaba delante y ellos no.
Y así fue. Antes de poner un pie en la acera ya se escuchaban gritos de "ahí está" al tiempo que arrojaban sus colillas al asfalto.
La llamaron, de malos modos, por supuesto, con prepotencia, por supuesto, ansiosos de mostrar lo-que-son-capaces-de-hacer. Los mirones morbosos iban ya sacando las palomitas y acomodándose en sus butacas invisibles como auténtico público de un circo romano dispuesto a ver morir a cualquier Russel Crow que se preste.
Nosotros pasamos por delante, como si todo ese espectáculo al que sólo le faltaban los carteles de "risas" o "aplausos" no fuese con nosotros.
¡Faltaría que nos parásemos, hombre! Pues claro que no, no le debemos nada a esa gente.
Cuando yo y otra amiga mía nos despedimos del resto que se iba hacia la derecha el grupo de terroristas y mirones empezaba a diluirse. Las matonas iban ya hacia allí, los novios y las motos arrancaban hacia la otra acera de la avenida y el Respetable los seguía corriendo como si en ello le fuera la vida.
Desde mi acera vi cómo la rodeaban, aunque mis amigas, las chicas que la acmpañaban, no se separaron de ella, vi cómo la matona number one se colocaba frente a ella y vi cómo el horrible moño-coliflor de la acosadora se movía al ritmo de sus gestos ordinarios. No escuché nada de lo que decían, pero era ya suficientemente bochornoso. Aquella marabunta de repetidores de dieciseis y diecisite años y los novios subidos en lo alto de su pedestal con ruedas rodeando a un sencillo grupo de amigas de tan sólo catorce años.
No quiero que ésto termine así, no debe terminar así. Porque si no otro día le partirán la cara a alguien que haya pisoteado su pisoteable dignidad. No tenemos porqué soportar esto, se creen que no tenemos suficientes problemas con nuestras vidas que en cima nos tienen que poner más. ¡Iros todos a demostrar lo-que-soys-capaces-de-hacer a la cárcel! ¡Y llevaros a vuestros matones, a vustros mirones morbosos, a vuestros novios, a vuestras motos y a vuestra pisoteada y pisoteable dignidad! ¡Aquí nadie piensa aguantar más de una palabra de redondo terrorismo barato!
Asesinos, ahorraros sangre y espectáculo.

¿Qué había pasado? ¿ A quién esperaban?
Bueno, ¿qué tal te va la vida? Mñn hay un kampeonato de dobles en el instituto y yo juego con Cristina, ( una de mi clase).
Ya tngo el 6º libro d Harry Potter ( un poco decepcionante, 602 págs. Pro m la empezaré mñn, hoy m han djado el de Verano en vaqueros, ¿sabes cual es ? Mñn t llamo.
Bye