VIDA NÚMERO CINCO/ RELECTURA DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS/II Tara, Elena Medel
"Queridas hermanas:
tomad este vestido para gozar de cuanto a mí se me ha
negado. Los ojos de vuestro amado pintadlos de negro.
De negro vuestras uñas. Negro nuestro corazón, pues yo predigo
la muerte del hombre que duerme junto a mí. Sus labios
fríos como los de un cadáver. Su vientre hinchado
como el de los muertos. Planeamos nuestros fines de
semana y yo pienso:
el domingo morirá.
Respira lento. Mis ojos dicen que tiene los días contados;
que mi cama es un salmo injusto, quema para llegar a
ella.
Sois monoteístas, horizontales. Iris y pestañas y pupilas
cercanas al malva,
la cuenca vacía de los ojos repleta de aguijones, las abejas
vitales y benévolas en orgía con los párpados: alba color
pastel que insinúa la ventana que no veo.
El muñón violáceo bordeando el labio finísimo, color tan
puro, ese muñón provocando una O tímida
llamando a los amigos vestidos de gris que cavarán anaqueles
en vuestras gragantas. Qué placer tan anhelado será
sentir cómo os falta el aire,
otras formas de vida destrozando la meta del Edén. Cuando
muráis, mamá os pintará las uñas y los labios de un
color translúcido:
estaréis preparadas para que os olviden."
Tara, Elena Medel
